"Llevaba la mascarilla puesta en el lugar que visitaba anteriormente, pero me la quité porque no quería darle el gusto a la prensa de verme con ella", ha respondido Trump.

Ajeno a las recomendaciones de los expertos para que de ejemplo, ha decidido no utilizar la pantalla protectora ante los medios, aunque se ha publicado una fotografía en la que sí la lleva.

En EEUU se han perdido ya 2.400.000 empleos en la última semana y se han invertido mil millones de dólares en la vacuna.

La Agencia del Medicamento de EEUU ha matizado que las posibilidades de contagio por tocar superficies son menores de las que se pensaba en un primer momento y la infección es casi imposible en el agua de las piscinas.