"Reiniciamos la vacunación el miércoles con AstraZeneca y se suprime el límite establecido en los 55 años y se amplía hasta los 65 a la espera de conocer los resultados de los nuevos ensayos clínicos en EEUU con los grupos de mayor edad", ha explicado la ministra de Sanidad española, Carolina Darias.

Se teme un efecto rechazo por todo lo que ha rodeado a esta vacuna y hay estudios que aseguran que la confianza en este suero ha caído a la mitad. En Francia, el regulador sanitario galo indica que por el momento solo se utilice en mayores de 55 años mientras se descarta el riesgo de trombosis en los menores de esa edad.

En Reino Unido ya habían asumido que la salida de la pandemia pasaba por un plan de vacunación a gran escala y un año después lideran la vacunación en Europa. Más de la mitad de la población ha recibido ya la primera dosis y la mayoría lo ha hecho con el fármaco de AstraZeneca.

Italia tiene escasez de dosis, lo que retrasa la inmunización y supone un problema añadido al rechazo del 30% de las personas llamadas a vacunarse, que se han negado a recibirla y han perdido su turno, en algunas regiones del país.