Hollywood ha vuelto a 'El Hormiguero' con la visita del actor estadounidense Chris Pratt, que ha venido a presentar su nueva película 'Sin piedad'. Y Pablo Motos ha aprovechado para preguntarle sobre sus inicios antes de convertirse en una estrella mundial.

Poca gente sabe que de joven, Chris Pratt hacía lucha libre y llegó a convertirse en el mejor luchador de estado de Washington. El actor ha confesado que hay muchas cosas que aprendió de este deporte que le ayudaron a ser actor y mejorar su interpretación. Aunque fue una de las épocas más duras de su vida, esta etapa le hizo darse cuenta de que era mucho más duro de lo que pensaba y podía aguantar mucho más. "Hay momentos cuando estoy actuando que llego a ese límite, pero sé que no es real y puedo ir mucho más allá".

Además, el actor ha contado algunas anécdotas divertida de sus primeros trabajos. Cuando era muy joven, comenzó a trabajar en una hamburguesería: "Fue maravilloso, y también caro", contaba entre risas. "Tenían un descuento para la comida de empleados y yo estaba todo el día comiendo. Cuando me llegó la nómina, les debía 84 dólares".

También trabajó un tiempo como vendedor ambulante con tratamientos de spa. "Es verdad que es el peor trabajo que he tenido en mi vida, pero se me daba muy bien". Chris también ha confesado que muchos actores tienen miedo al rechazo, pero ser vendedor puerta a puerta puede ser mucho más duro: "La gente hasta me azuzaba al perro".