La noche del martes tuvo como protagonista a Luis de la Fuente, que acudió a ‘El Hormiguero’ convertido en campeón del mundo. El seleccionador recordó el recorrido de España durante el campeonato y las estrategias que hicieron posible alcanzar la segunda estrella, poniendo el foco en un éxito que entiende como el resultado del trabajo de todo un equipo.

El seleccionador refrescó algunos de los momentos más especiales del Mundial, entre ellos la final y la celebración posterior al título, incluso hubo espacio para alguna anécdota.

De la Fuente quiso poner en valor el trabajo que existe detrás de cada partido. El cuerpo técnico, el equipo médico, los preparadores y todo el personal que acompaña a la Selección, una estructura fundamental para el logro. Una visión colectiva que también traslada a su libro, en el que repasa su trayectoria y su manera de entender el liderazgo.

La gestión del vestuario fue otro de los aspectos destacados. Explicó su forma de tratar a los jugadores y de mantener el equilibrio, especialmente cuando aparece el ego. Conoce a sus futbolistas, sabe cuándo intervenir y tiene claro que el grupo está por encima de cualquier individualidad. Enfatizó también, en la trascendencia de la constancia y el trabajo duro, desechando el factor suerte dentro del deporte.

La visita dejó la imagen de un Luis de la Fuente tranquilo y cercano, que afronta el mayor éxito de su carrera sin olvidar las bases sobre las que ha construido su proyecto.