La noche del miércoles sonó a 'Quince', el último disco de Malú, cuyo nombre se debe a la trascendencia del número en su vida. Como la cantante relataba, son los años que lleva dedicados a su profesión y la cantidad de álbumes lanzados, además de ser un día señalado entre sus seres queridos.

Con ayuda de su terapeuta, la salud mental tomó especial importancia en el desarrolllo del proyecto. La artista afirmaba estar en un muy feliz momento, catalizador de una nueva gira de la que ya están confirmadas más de cincuenta fechas. Asimismo, dejó entrever que el calendario de conciertos seguirá ampliándose, debido a sus irrefrenables ganas por subirse a un escenario.

El viaje introspectivo por la vida artística de la cantautora no dejó indiferentes a los espectadores, marcado por la toma de conciencia de las barreras autoimpuestas que ha ido reconociendo y superando a lo largo de su carrera.